Divagaciones de una mente inquieta. La necesidad de escribir para dar salida a los sentimientos. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

dimarts, 21 de maig del 2013

Navegar

Se echó al mar buscando lo que nunca encontró , surcó el oceano y no encontró más que libertad, silencio, soledad, nostalgia.

dilluns, 8 d’abril del 2013

Puedes llamarlos monstruos

Intenté dar vida a los monstruos que pueblan mis sueños, una vez lo conseguía se deshacían entre mis dedos y solo quedaba de ellos el polvo que se llevaba la brisa. Todos tenemos nuestros monstruos, y aunque sabemos que no es verdad, nos gusta pensar que los nuestros son especiales. Mis monstruos, por ejemplo, no soportan la luz del día. Siempre se les puede ver entre penumbras o a la luz tenue de una vela se asoman dejando al descubierto sus rostros e intenciones. Sus nombres no importan, no los necesitan, siempre sabes como aludir a ellos para jugar, sufrir u olvidar.